Aprobada en junio de 2023, la orden de protección del islote Areoso sirvió para reducir la presión turística que soportaba esta zona de A Illa de Arousa, limitando la presencia de personas sobre el mismo, especialmente, durante el verano. La orden ha conseguido reducir el número de personas que se encuentran en el islote, pero, tres años después, no ha logrado frenar las infracciones a las que se ve sometido el mismo, especialmente, fuera de los meses de julio y agosto, cuando existe cierta presencia de agentes medioambientales. Un ejemplo de ello han sido estas últimas semanas, en las que algunas de las empresas de ocio que explotan las visitas a Areoso se han encontrado con la presencia de motos de agua varadas en la playa y con embarcaciones que carecían del permiso necesario para acercarse al islote, todo porque no existe un control efectivo de los permisos.
Es por ello que empresas como Piragüilla, la que más tiempo lleva organizando visitas al islote Areoso, reclama que exista un mayor control sobre las personas que acceden al islote, que no se limite solo a los meses de julio y agosto (y en muy contadas ocasiones), para evitar que se registren este tipo de situaciones, aunque sospechan que no se va a poner a nadie. En los tres años que lleva en marcha la orden «pocos pueden decir que les han pedido el permiso o que había algo controlando que el número de visitantes fuese el establecido», explican. La ausencia de control puede acabar suponiendo que se mantenga el problema por el que se puso en marcha esta iniciativa por parte de la Xunta e incrementar el deterioro del islote.
Además de la falta de control que existe, las empresas llevan desde que se aprobó la orden reclamando un sistema para que se liberen las plazas que se reservan, pero que después no acaban siendo utilizadas. Esta misma semana, Piragüilla tuvo un grupo de varias personas que, por una cuestión familiar ser vio obligada a suspender su viaje hasta el islote, pero esas plazas «nunca volvieron a ponerse en la plataforma de reservas, quedaron bloqueadas y no eran ni una ni dos precisamente».
Algunas de las empresas también han puesto encima de la mesa un compromiso adquirido por la Consellería de Medio Ambiente: el de permitir las visitas guiadas con valor divulgativo y de concienciación sobre el espacio natural que supone Areoso. Pese a que estas peticiones se han reiterado, sigue sin regularse este servicio algo que molesta a las empresas. Lo explica Iglesias que ha mantenido reuniones con todas las administraciones para conseguir la llegada de visitas guiadas a Areoso, encontrándose con promesas que no se han cumplido. «Yo tengo siete guías del Parque Nacional, pero no puedo hacer visitas guiadas porque todavía no las han regulado y, a estas alturas de año, ya no lo harán hasta el próximo verano». En este sentido, tampoco se ha activado la opción de visitas educativas con colegios en las que se trabajaría la concienciación sobre la preservación de espacios como el propio Areoso.
Iglesias lamenta que desde la Xunta no se haya tenido en cuenta ninguna de las propuestas que han venido haciendo desde que se aprobó la orden con intención de mejorarla. «Pese a todas las cuestiones que planteamos con el objetivo de mantener la máxima protección para el islote, pero sin dañar una actividad económica como la de las empresas de ocio, no se ha modificado una sola coma de la orden, algo que no entendemos».
Las propias empresas son las más interesadas en implementar medidas de protección del islote, que lleva años sufriendo un intenso proceso de degradación provocado, en parte, por el turismo masivo, pero creen que no se está ajustando a las necesidades del propio islote ni de las actividades económicas surgidas en torno a él.
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