Alfonso Hermida
Gabinete de comunicación de la Fundación Juan Tábara
David Varela es un socorrista coruñés que ha creado una novedosa e inédita plataforma tecnológica orientada a mejorar la prevención y la respuesta ante emergencias en playas y otros espacios acuáticos. La aplicación, que se ha bautizado con el nombre de CEUS APP, permite a los bañistas comunicarse directamente con los socorristas en una situación de emergencia. La llamada se puede geolocalizar y en pocos segundos el socorrista puede salir a actuar con el material necesario hacia el punto exacto de socorro.
Su compromiso con la seguridad acuática está profundamente ligado a una experiencia personal que marcó su vida. En 2018 sufrió un grave accidente en la playa de Santa Cristina cuando una embarcación pasó por encima de él y la hélice le provocó importantes lesiones en la pierna izquierda. Los daños fueron de tal gravedad que existió riesgo de amputación y su vida llegó a estar seriamente comprometida. Aunque logró recuperarse, todavía conserva secuelas en esa pierna.
Tras superar sus primeras fases de desarrollo y validación, CEUS APP continúa ampliando su implantación en Galicia, territorio pionero en la adopción de este modelo de comunicación directa entre la ciudadanía y los servicios de salvamento. Este verano, el sistema estará operativo en 29 playas gallegas.
-¿Cómo nace la idea de convertir una experiencia vinculada al salvamento en una herramienta tecnológica?
La idea surgió durante mi formación como socorrista. En una de las clases, el profesor planteó cómo podían comunicarse los socorristas con los bañistas y respondió: “A través de la megafonía”. En ese momento me hice una pregunta: “¿Por qué no hacerlo mediante una aplicación móvil?”.
La propuesta sorprendió a mis compañeros, pero para mí fue el punto de partida. Durante las siguientes horas no pude dejar de pensar en una plataforma que permitiese a los socorristas enviar información a los usuarios de las playas.
Después le di la vuelta al planteamiento: si los socorristas podían comunicarse con los bañistas, ¿por qué los bañistas no iban a poder contactar también directamente con los socorristas?
Ese es uno de los principales objetivos de CEUS APP: reducir al máximo los tiempos de respuesta. Eliminamos intermediarios y establecemos un canal de comunicación directo entre la persona que detecta una emergencia y el equipo de salvamento. De este modo, el socorrista recibe el aviso inmediatamente, conoce la ubicación exacta del alertante y dispone de información sobre lo que está ocurriendo antes de iniciar la intervención.
Durante mi formación y mi experiencia profesional también observé que existen espacios acuáticos de grandes dimensiones en los que la vigilancia visual, por sí sola, puede no ser suficiente.
Pensemos, por ejemplo, en la playa de Carnota, cuyo arenal alcanza varios kilómetros de longitud. Si se produce una emergencia en una zona alejada del puesto de socorrismo, la persona que la presencia tendría que recorrer una distancia considerable para solicitar ayuda y regresar después al lugar del incidente.
En una situación de ahogamiento, cada minuto es decisivo. El tiempo empleado en localizar al socorrista, explicar lo sucedido e indicar el punto exacto de la emergencia puede marcar la diferencia. CEUS APP nace precisamente para reducir ese intervalo y facilitar una respuesta más rápida, precisa y coordinada.
-¿Habéis valorado en cuánto se reducen los tiempos?
Los sistemas generales de emergencias realizan una labor imprescindible, pero una llamada requiere que el operador recopile una serie de datos: quién llama, qué ha ocurrido, dónde se encuentra la persona afectada y qué recursos deben movilizarse. Posteriormente, el aviso tiene que ser trasladado al servicio competente.
En determinadas emergencias acuáticas, ese proceso puede consumir un tiempo muy valioso. CEUS APP no pretende sustituir al 112, sino complementar los protocolos existentes mediante un canal directo con el servicio de socorrismo de la playa.
A través de la aplicación, el socorrista puede recibir el aviso en cuestión de segundos, visualizar su localización y conocer el tipo de incidencia. Esta información le permite valorar la situación desde el primer momento, seleccionar el material adecuado y dirigirse directamente al punto en el que se necesita ayuda.
El objetivo es sencillo: reducir al máximo los tiempos de actuación y proporcionar al equipo de salvamento información precisa antes incluso de llegar al lugar de la emergencia.
-¿Qué problema detectasteis en las playas que las administraciones todavía no estaban resolviendo?
Uno de los principales problemas que detectamos fue la dificultad para localizar con precisión el punto exacto en el que se estaba produciendo una emergencia y para trasladar el aviso directamente al servicio de socorrismo más cercano.
Recuerdo una situación que vivimos mientras trabajaba como socorrista. Recibimos una llamada del 112 informándonos de que una usuaria había visto algo flotando en el mar, aparentemente frente a la Casa de los Peces, el acuario de A Coruña. La mujer no podía identificar qué era y existía la posibilidad de que se tratase de una persona.
Activamos inmediatamente la moto de agua y comenzamos la búsqueda, pero durante varios minutos no localizamos nada en la zona indicada. Poco después, recibimos una segunda llamada en la que se nos aclaraba que la usuaria no se encontraba realmente frente a la Casa de los Peces, sino en el rompeolas, al otro lado de la playa.
Finalmente, se trató de una falsa alarma; probablemente eran unas rocas o unas algas. Sin embargo, aquella situación puso de manifiesto un problema importante: cuando una persona solicita ayuda por teléfono, no siempre resulta sencillo determinar con exactitud desde dónde está observando la emergencia ni cuál es el punto concreto al que deben dirigirse los equipos de rescate.
Otro caso ocurrió en una pequeña cala próxima a la Torre de Hércules, muy cerca de la playa de San Amaro. Una persona sufrió una caída entre las rocas. La ambulancia tardó aproximadamente media hora en llegar, mientras que nosotros nos encontrábamos a pocos minutos del lugar y podríamos haber acudido rápidamente para prestar una primera asistencia.
Si CEUS APP hubiese estado activa y se hubiese utilizado para comunicar la emergencia, el aviso habría llegado directamente al servicio de socorrismo, acompañado de la ubicación exacta del alertante. Esto nos habría permitido desplazarnos inmediatamente hasta la zona y comenzar a auxiliar a la víctima mientras llegaban los demás servicios de emergencia.
Situaciones como estas demostraron que era necesario crear un canal de comunicación más directo, rápido y preciso entre la ciudadanía y los socorristas que ya se encuentran desplegados en las proximidades de la playa.
-¿La aplicación es un 2 en 1 por lo que está describiendo?
Sí. En realidad, CEUS está formada por dos aplicaciones complementarias.
Por un lado, está CEUS APP, dirigida a la ciudadanía. Su objetivo es ofrecer información útil y actualizada sobre los arenales, como la existencia de servicio de socorrismo, las condiciones de accesibilidad o los recursos disponibles para personas con ciertas discapacidades.
A través de la aplicación, los usuarios pueden consultar, por ejemplo, si una playa dispone de rampas de acceso, pasarelas adaptadas o sillas anfibias que faciliten el baño.
Una de las funcionalidades más recientes es la consulta del color de las banderas de las playas. Esta mejora surgió a raíz de una petición realizada por técnicos de la ONCE, que nos trasladaron una necesidad concreta: para una persona con movilidad reducida, desplazarse hasta una playa puede requerir una planificación importante. Si al llegar se encuentra con una bandera roja, no solo no puede bañarse, sino que trasladarse después a otro arenal puede resultar especialmente complicado.
Por otro lado, contamos con una aplicación profesional y privada, destinada a los socorristas y a los responsables de los servicios de salvamento. Ambas plataformas están conectadas, lo que permite mejorar la comunicación, la gestión de la información y la capacidad de respuesta ante posibles emergencias.
-¿Qué repercusión está teniendo la aplicación?
CEUS APP todavía se encuentra en una fase de crecimiento y no dispone de grandes recursos económicos para desarrollar campañas publicitarias de amplio alcance. Aun así, cada verano contamos con una mayor colaboración por parte de los ayuntamientos, que nos ayudan a dar a conocer la aplicación y su utilidad entre los usuarios de las playas.
Uno de los primeros lugares en los que realizamos esta labor de divulgación fue la playa de San Amaro, donde yo trabajaba como socorrista. Durante nuestro tiempo libre repartíamos material informativo y explicábamos a los bañistas cómo podían prevenir determinadas incidencias y utilizar la aplicación.
Con el paso del tiempo empecé a observar pequeños cambios en el comportamiento de las familias. Cada vez más niños acudían a la playa utilizando escarpines y se acercaban al puesto de socorrismo para preguntarnos: "Mira, llevo escarpines. ¿Hay hoy escarapotes/fanecas en la playa?".
Para mí era muy satisfactorio comprobar que la información estaba llegando a los usuarios y que los más pequeños comenzaban a adoptar medidas de prevención frente a las posibles picaduras de estos peces. Aunque pueda parecer un gesto sencillo, ponerse unos escarpines o conocer previamente los riesgos existentes en una playa puede evitar una lesión y mejorar considerablemente la seguridad durante el baño.
Existen casos excepcionales que demuestran que las picaduras de determinados peces pueden llegar a tener consecuencias muy graves. En agosto de 2020, un joven de 16 años falleció mientras practicaba esnórquel en Platja d’Aro, en Girona, tras sufrir la picadura de un pez que, según las primeras informaciones y el testimonio de la familia, podría tratarse de un pez escorpión. La picadura habría desencadenado una reacción anafiláctica.
No podemos afirmar que CEUS APP haya salvado ya una vida gracias a este tipo de información, porque sería muy difícil demostrarlo. Lo que sí podemos asegurar es que estamos contribuyendo a que los usuarios conozcan mejor los riesgos de cada arenal, adopten medidas preventivas y sepan cómo actuar ante una posible emergencia.
Para nosotros, comprobar que una familia cambia sus hábitos y acude a la playa mejor preparada ya representa una repercusión muy positiva.
-¿De qué forma el accidente que sufriste tú impulsó esta aplicación para que ya sea un hecho?
El accidente marcó un antes y un después en mi vida y también en el desarrollo de CEUS APP. Durante mi estancia en el hospital comprendí realmente lo que significa tener una segunda oportunidad.
La idea de crear una herramienta que pudiera contribuir a salvar vidas ya me motivaba, pero después de estar tan cerca de perder la mía adquirió un significado mucho más profundo. En aquel momento me prometí que sacaría el proyecto adelante, aunque todavía no supiera exactamente cómo hacerlo.
CEUS App se convirtió en una forma de transformar una experiencia muy dura en algo útil para los demás. En cierto modo, es el legado que quiero dejar: una herramienta capaz de prevenir accidentes, reducir los tiempos de respuesta y ayudar a proteger la vida de las personas en las playas.
Hoy puedo decir que aquella promesa se está cumpliendo. La aplicación ya se está implantando en distintos municipios de Galicia y el siguiente reto es continuar dándola a conocer, seguir mejorándola y conseguir que llegue al mayor número posible de arenales.
-¿Cómo recuerdas aquel día?
Lo recuerdo con absoluta claridad. Fue el 25 de mayo de 2018, alrededor de las diez y media de la mañana, en la playa de Santa Cristina.
Ese mismo día había publicado en mis redes sociales una frase que decía: «Un día más es un día menos». Desde entonces intento no volver a decirla. Aquel accidente me hizo comprender lo frágil que puede ser la vida y cómo todo puede cambiar en apenas unos segundos.
Al mismo tiempo, esa experiencia se ha convertido en una de mis principales motivaciones para seguir adelante con CEUS APP. Muchas veces pienso: si no lo hago yo, ¿quién lo va a hacer?
Quizá dentro de cinco años una familia pueda verse atrapada por una corriente de retorno en una playa en la que esté implantada la aplicación. Si uno de sus miembros puede enviar una alerta y un socorrista recibe inmediatamente la ubicación exacta de la emergencia, puede existir una oportunidad real de llegar a tiempo y salvarles la vida.
Esa posibilidad es la que me impulsa a continuar. Pensar que todo el esfuerzo puede servir algún día para evitar una tragedia y proteger a una familia da sentido al proyecto y también a todo lo que viví.
-¿En qué año y en qué playa se puso en marcha esta aplicación por primera vez?
La primera prueba de CEUS APP se realizó en 2022, en la playa coruñesa de San Amaro. En aquel momento se trataba de una fase piloto cuyo objetivo principal era comprobar el funcionamiento del sistema, detectar posibles errores y validar que las alertas y las comunicaciones entre usuarios y socorristas se transmitían correctamente.
Aquella experiencia nos permitió evaluar la fiabilidad de la aplicación en un entorno real y obtener información muy valiosa para seguir mejorándola. En 2023 presentamos una versión más avanzada, con un desarrollo más sólido y adaptado a las necesidades que habíamos identificado durante las primeras pruebas.
Desde entonces, CEUS APP ha continuado evolucionando año tras año. Hemos incorporado nuevas funcionalidades, como la consulta del color de las banderas, la información sobre los servicios disponibles en cada arenal o el nivel de ocupación de las playas. De esta forma, los usuarios pueden conocer con antelación cuál es la situación de la playa y tomar decisiones más informadas antes de desplazarse.
También seguimos desarrollando herramientas dirigidas a los servicios de salvamento, con el objetivo de mejorar la gestión de las incidencias, la comunicación y la prevención.
Gracias al respaldo de la Federación Gallega de Salvamento y Socorrismo, que apoya el proyecto, nuestro propósito es continuar ampliando su implantación y llevar CEUS APP al mayor número posible de ayuntamientos y playas. El objetivo final es que la tecnología se convierta en una herramienta más al servicio de la prevención y de la seguridad de las personas.
-¿En cuántos ayuntamientos está ya operativa?
En principio este verano la aplicación amplía considerablemente su presencia y estará disponible en 29 playas de 11 ayuntamientos gallegos.
En el Concello de A Coruña, estará implantada en Riazor, Oza, Punta de Santa Cristina, O Parrote, Orzán, Matadero, San Amaro, As Lapas, Adormideras y Los Moros.
En el Concello de Sada, estará presente en Cirro, San Pedro, Nova y As Delicias.
También estará operativa en:
Ares: Chanteiro.
Miño: Perbes, Grande de Miño y A Ribeira.
A Laracha: Caión-Salseiras.
Cabanas: A Magdalena.
Ponteceso: Niñóns, Balarés, A Ermida y Osmo.
Cabana de Bergantiños: Rebordelo.
Carnota: A Boca do Río.
Rianxo: Tanxil.
Redondela: Cesantes y Arealonga.
Este crecimiento supone un paso muy importante para el proyecto. Nuestro objetivo es seguir ampliando la red cada temporada y llevar a CEUS APP al mayor número posible de arenales, de forma que tanto los bañistas como los servicios de socorrismo dispongan de una herramienta útil para mejorar la prevención, la información y la respuesta ante emergencias.
-¿Qué respuesta habéis recibido por parte de los socorristas?
La reacción inicial suele ser de sorpresa. Muchos compañeros me preguntan cómo surgió la idea, porque una vez que conocen el funcionamiento de la aplicación les parece una solución lógica. Sin embargo, lo realmente complejo fue imaginarla, desarrollarla y convertirla en una herramienta útil para el trabajo diario.
Recuerdo perfectamente el momento en el que se me ocurrió. Estaba en clase, pero me resultaba imposible concentrarme porque no dejaba de pensar en todas las posibilidades que podía tener una plataforma de este tipo. Pregunté si existía algo parecido y comencé a investigar iniciativas en países con una gran tradición en salvamento acuático, como Australia o Estados Unidos, pero no encontré ninguna solución que ofreciese este modelo de comunicación directa entre los bañistas y los socorristas.
Desde el principio tuve claro que los servicios generales de emergencias son esenciales, pero también que la tecnología podía abrir una vía complementaria para mejorar la prevención y reducir los tiempos de actuación en las playas.
Como ocurre con cualquier proyecto innovador, al principio hubo cierto escepticismo. Algunos compañeros no terminaban de ver su utilidad y durante las primeras fases de desarrollo también tuvimos que corregir errores y mejorar diferentes aspectos de la plataforma. Sin embargo, a medida que comenzaron a utilizarla y comprobaron su funcionamiento, la percepción fue cambiando.
Actualmente, los socorristas valoran especialmente el ahorro de tiempo y la simplificación de las tareas administrativas. Los partes de incidencias se registran de forma digital, sin necesidad de utilizar papel, y el control de las entradas y salidas del puesto de trabajo también puede realizarse desde la aplicación.
Esto reduce costes, agiliza la gestión y permite que los profesionales dediquen más tiempo a las labores de vigilancia, prevención y asistencia. Al final, CEUS beneficia a todas las partes: facilita el trabajo de los socorristas, proporciona información y seguridad a los bañistas y ofrece a los gestores de las playas una herramienta más eficiente para organizar y analizar el servicio.
-¿Creéis que la tecnología puede cambiar la cultura de prevención en las playas?
Sin duda. La tecnología puede transformar la prevención en las playas porque no solo permite actuar con mayor rapidez cuando ocurre una emergencia, sino también anticiparse a determinados riesgos.
En CEUS analizamos las incidencias registradas en los arenales mediante un sistema el cual lo hemos denominado “SIPA”, el Sistema Inteligente de Predicción de Accidentes. Esta herramienta utiliza inteligencia artificial para identificar patrones relacionados con factores como las condiciones meteorológicas, el estado del mar, las mareas o el tipo de incidencia.
Por ejemplo, ya era conocido que las picaduras del pez escorpión son más frecuentes con la marea baja. Sin embargo, nuestros análisis también han detectado que la dirección y la velocidad del viento pueden influir en la aparición de este tipo de casos.
Disponer de esta información permite reforzar la vigilancia, informar mejor a los usuarios y adoptar medidas preventivas antes de que se produzca una incidencia.
Con CEUS APP trabajamos, por tanto, en dos líneas complementarias: reducir al máximo los tiempos de respuesta ante una emergencia y analizar lo ocurrido para intentar evitar que vuelva a suceder. El objetivo es avanzar hacia un modelo de seguridad más preventivo, inteligente y basado en datos.