La Guardia Civil pone cerco a las imprudencias con motos de agua en las playas de Galicia: “La velocidad impide que veas personas en el agua”

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Miguel Vázquez, sargento patrón de embarcaciones de la Guardia Civil, delante de la patrullera Río Jallas
Miguel Vázquez, sargento patrón de embarcaciones de la Guardia Civil, delante de la patrullera Río Jallas
La patrullera Río Jallas, en su base en el puerto de Oza (A Coruña)
La patrullera Río Jallas, en su base en el puerto de Oza (A Coruña)

Alfonso Hermida

Gabinete de comunicación de la Fundación Juan Tábara

Las motos de agua vuelven a estar este verano en el punto de mira. La Guardia Civil ha activado una campaña especial de control que, hasta final de mes, tendrá un marcado carácter informativo antes de intensificar la vigilancia en julio, agosto y los primeros días de septiembre. Miguel Vázquez, sargento patrón de embarcaciones de la Guardia Civil, alerta de los riesgos en zonas de baño y apela al “sentido común” para evitar accidentes en una costa cada vez más concurrida.

El objetivo de la campaña que ha puesto en marcha el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible es reducir el número de emergencias, que en 2025 se incrementaron un 11 % con respecto al año anterior, y los expedientes sancionadores que abren las capitanías marítimas, que en 2025 superaron el 20 % de los expedientes sancionadores graves totales que se tramitan en las mismas.

En A Coruña, Miguel Vázquez nos recibe a bordo de la Río Jallas, una de las patrulleras del servicio.

-Este año la campaña pone el foco en las motos de agua. ¿Por qué se ha decidido priorizar este tipo de embarcación?

Todos los años se realiza una campaña especial de control de embarcaciones náuticas. Desde hace unos años hay una específica de motos de agua porque generan problemas a la hora de interactuar con artefactos flotantes y otras embarcaciones en las zonas de baño. Desarrollan mucha velocidad y se pueden pilotar sin demasiada experiencia, simplemente con la licencia de navegación. Se acercan muy rápido a los bañistas, a los que no ven por su posición y manejo.

Se establecen unas medidas especiales para motos de agua a nivel general e, incluso, en algunas Capitanías Marítimas, como A Coruña y Vilagarcía, unas específicas para evitar problemas con bañistas en la campaña estival. La de A Coruña delimitó hace dos años la distancia de embarcaciones y motos de agua a 100 metros. También limita la velocidad máxima de embarcaciones en polígonos de bateas a 5 nudos. Las motos de agua no pueden pasar por ahí al no ser que sea un caso de emergencia. Entre los bañistas habituales, las campañas son muy efectivas. Sí notamos que son más conscientes de las medidas y que están pendientes de ellas.

-¿Qué perfil suele estar detrás de las infracciones?

La mayor parte de las infracciones son a nivel documental. Aquí en Galicia, por las condiciones meteorológicas, las motos no se usan todo el año. La navegación está limitada a un horario diurno y a las condiciones del mar. Eso hace que muchas personas que compran motos de agua no tengan tiempo disponible para entrenar para, cuando empieza el período estival, tener las habilidades necesarias para pilotarla con mucha seguridad. Esto provoca que se navegue demasiado rápido sin un control suficiente en zonas con bañistas y que no se esté actualizado en la normativa, que va variando. Los meses de mayo y junio son los de riesgos de accidentes más graves por la ausencia de socorristas.

-¿Cuáles son las infracciones que más detecta el Servicio Marítimo de la Guardia Civil?

Las inspecciones van enfocadas a recordar a las personas usuarias las zonas de navegación, la documentación que tienen que llevar y las medidas de seguridad que tienen que guardar para que esa actividad sea lo más segura posible.

El infractor lo es a nivel documental, normalmente, porque en las campañas incidimos en las medidas de seguridad. Las motos de agua se pueden pilotar con una licencia de navegación o cualquier otro tipo de titulación de recreo. Para acceder a esos títulos no hay una navegación especifica en moto de agua. Los infractores suelen ser personas que la usan poco. Quien tiene titulación profesional sí la usa mucho y, normalmente, es más consciente de los peligros y de la forma correcta de pilotaje. No son embarcaciones hechas para acercarse a otras embarcaciones o a zonas con bañistas. La velocidad impide que veas personas en el agua.

El control de alcoholemia y drogas en el mar no es específico del servicio, pero sí se puede llegar a denunciar.

-¿Qué riesgos supone una maniobra imprudente con una moto de agua en una playa concurrida?

Los bañistas y los artefactos flotantes cambian de direccion. Si la zona no está balizada, puede ser un peligro a la hora de interactuar con las embarcaciones de recreo y, sobre todo, con las motos de agua por esa aproximación rápida que suelen hacer. Lo prudente es acercarse siempre perpendicular a las zonas de baño y a una velocidad de menos de 3 nudos. ¿La distancia? La máxima posible. La norma habla de que a 200 metros la velocidad es de 3 nudos. Se debe adaptar la distancia y la velocidad siempre con sentido común. No estamos solos. Hay mas gente. Vamos a disfrutar de la actividad sin poner en riesgo ni a las otras personas, ni a nosotros mismos.

-¿Se encuentran con usuarios que desconocen la normativa o el problema es más bien el incumplimiento consciente?

Normalmente es por desconocimiento. Muchas normas las dicta la Capitanía Marítima de la zona y los que vienen con su moto de agua de otras provincias no tienen porque ser conscientes de la normativa dictada por ese capitán marítimo concreto. Nosotros siempre recomendamos que se consulte en internet la normativa antes de iniciar la actividad. Aquí se puede encontrar en el Boletín Oficial de la Provincia. Y, en caso de duda, podemos consultar telefónicamente en las propias Capitanías Marítimas.

-¿Suele haber colaboración o resistencia?

Sí, normalmente encontramos colaboración.

-¿Qué sanciones pueden derivarse de las conductas más peligrosas?

En Marina Mercante, las sanciones suelen ser elevadas. En el uso de motos de aguas estamos hablando de entre 1.500 y 6.000 euros para quien desconoce o no pone el interés necesario en guardar las medidas de seguridad o precaución.

-¿Qué zonas concentran más incidencias: playas urbanas, zonas turísticas o puertos deportivos?

Las zonas que más problemas generan con motos de agua suelen ser zonas de baño, de afluencia de gente en fin de semana o temporada estival. Navegan en zonas con aguas muy tranquilas, que suelen ser las que usan los bañistas para nadar con seguridad.

-¿Detectan casos de menores?

Sí, a veces usan estas embarcaciones. Normalmente las prueban porque se lo permiten un familiar o un conocido y la usan en ese momento concreto.

-¿Las empresas de alquiler suelen cumplir adecuadamente con las obligaciones de información y control de los usuarios?

Dentro de la campaña, la primera quincena la dedicamos a realizar una tarea informativa y nos dirigimos tanto a clubs náuticos como a empresas de alquiler de embarcaciones y, específicamente, de motos náuticas, para recordar las medidas de seguridad. En el caso de las empresas de alquiler, comprobamos la documentación y la titulación de los monitores.

-¿Cómo se prepara el Servicio Marítimo para el incremento de actividad durante el verano?

Las campañas van variando. Pueden ser de vigilancia y protección del patrimonio histórico sumergido, pueden ser de control de pesca o de un tipo de pesca o, como es el caso, de control de documentación de embarcaciones de recreo. Dedicamos los medios que tenemos. Usamos también motos de agua (la que tenemos la utilizan sobre todo los GEAS (Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas), o embarcaciones semirrígidas que requieren menos tripulación. Y siempre en coordinación con Capitanía Martítima y Salvamento Marítimo, pero también con los socorristas de las playas, voluntarios de Protección Civil, patrullas de tierra de la Guardia Civil, Policía local…

-¿Con qué medios humanos y materiales cuentan?

Estamos de servicio las 24 horas, normalmente. Depende del personal disponible. Es el servicio con más demarcación de España (516 millas náuticas.) Disponemos de 42 operativos para toda la provincia de A Coruña, aunque hay zonas que se compaginan con los servicios marítimos de Lugo y Pontevedra.

Además, disponemos de cuatro embarcaciones, dos semirrígidas, una de ellas incautada en el Mediterráneo. Las embarcaciones grandes llevan una auxiliar. Esta, la Río Jallas, la lleva porque somos más tripulantes y hacemos labores distintas a salvamento. Las embarcaciones auxiliares permiten acercarse a zonas de playas, de poco calado. Cuanto más grande es el barco, más se usa la auxiliar.

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