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Natación en aguas abiertas

Hay pocas sensaciones que se puedan comparar a nadar en aguas abiertas. Imagina deslizarte por un mar en calma, un río sereno o un lago cristalino mientras tu cuerpo se activa y tu mente se libera. Si estás leyendo esto, es que te ha picado el interés por este maravillosa sensación. La natación en aguas abiertas es mucho más que deporte: es bienestar, libertad y conexión con la naturaleza y contigo mismo. Estás a punto de descubrirla.

No sólo es beneficioso para tu bienestar físico y mental, tus niveles de energía e incluso el manejo del dolor, sino que deslizarte por aguas oceánicas, de un lago o río te hacen sentir en armonía con la naturaleza. Aunque el medio natural tiene sus propias reglas, con preparación, equipo y actitud, el nado en aguas abiertas es una experiencia tan segura como inolvidable.

Sin embargo, la natación en aguas abiertas conlleva también ciertos riesgos. Por eso hemos reunido esta lista de consejos de seguridad y consideraciones para los nadadores en aguas abiertas, que incluyen el equipo adecuado para aumentar tu seguridad.

¿Es seguro nadar en aguas abiertas?

La natación en aguas abiertas es segura. Totalmente. Como en cualquier deporte, hay que estar preparados y conocer el entorno. Cuanto más sepas sobre el agua, mejor podrás evaluar si se ajusta a tus habilidades y es adecuada para ti.

Existen varios factores de riesgo y peligros asociados con la natación en aguas abiertas que no se presentan, por ejemplo, en una piscina. No hay borde para sujetarse en las cercanías, no hay marcas en el suelo para orientarse, no hay agua agradablemente templada… Pero con una mínima responsabilidad en la preparación —y, especialmente, si nadas acompañado o bajo la supervisión de un profesional—, los beneficios superan con creces cualquier inconveniente.

Prepararte adecuadamente a ti mismo y a los demás para tu nado y ser consciente de los peligros potenciales y cómo evitarlos puede aumentar la seguridad al nadar en aguas abiertas. 

Solo entra al agua si puedes nadar de manera segura y te sientes bien. Nunca lo hagas con el estómago lleno o vacío. Y no sobreestimes tu condición física. Lo mejor es entrenar la distancia planificada de antemano en la piscina hasta que la domines sin esfuerzo.

¿Cuáles son los peligros de nadar en aguas abiertas?

Los nadadores corren el riesgo de fatigarse, sufrir calambres y ser arrastrados por corrientes o mareas. Por lo general, no hay socorristas presentes, por lo que la asistencia profesional no está disponible de inmediato en caso de necesidad.

Los nadadores también corren el riesgo de lesionarse mientras nadan en aguas abiertas debido a objetos flotantes o escombros, otros nadadores, animales marinos o embarcaciones como botes o kayaks.

La temperatura del agua también son muy diferentes a las de una piscina. El agua en aguas abiertas es más fría.

El ahogamiento, la fatiga o un calambre se gestionan con una buena planificación, un compañero y tu boya de seguridad. La hipotermia se combate con un buen neopreno si el agua está fresca. Cada desafío tiene una solución sencilla y accesible. 

 

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