Fuente: El País
Mireia, una madrileña de 35 años, se unió a un grupo de amigas para pasar parte del fin de semana en una embarcación de recreo que alquilaron en Xàbia (Alicante). Una de las actividades incluidas en el yate consistía en subirse a un gran hinchable amarrado a la popa para sortear las olas mientras lo remolcaba el barco. Al subirse Mireia, sin embargo, el oleaje o la propia inestabilidad del hinchable la hicieron caer. Al dar la vuelta para recogerla, la embarcación pasó por encima de su cuerpo y sufrió heridas muy graves con la hélice, según los primeros indicios. Los equipos sanitarios alertados tras el accidente no pudieron hacer nada por salvarla. La Guardia Civil del municipio vecino de Altea se ha hecho cargo de la investigación.
Los hechos tuvieron lugar en la tarde del domingo, en torno a las 18.45 horas, en la zona de La Caleta, a unos 400 metros del litoral javiense. Fuentes cercanas al caso indican que Mireia llevaba un año viviendo en la ciudad alicantina de Dénia, donde había abierto una cafetería. Este fin de semana había quedado con unas amigas y alquilaron el yate, en el que viajaban ellas y un patrón con la titulación preceptiva para hacerse cargo de una embarcación de estas características. Decidieron navegar por Xàbia, uno de los principales polos turísticos del norte de Alicante, en el que el tráfico marítimo es intenso, dada su abundante cantidad de calas inaccesibles desde tierra.
En una de estas zonas, el grupo de Mireia decidió turnarse en el uso de lo que se conoce como un donut, un hinchable redondo de grandes proporciones que puede ser remolcado por el yate. Las primeras hipótesis, que abordan el caso como un accidente, apuntan a que la víctima zozobró y cayó al agua. Al girar la embarcación y poner proa hacia el lugar en que se había sumergido, los tripulantes la perdieron de vista y el casco del yate pasó por encima de su cuerpo. Pese a que fue rescatada y conducida inmediatamente al puerto de Xàbia, las heridas infligidas por las aspas de la hélice imposibilitaron que se pudiera salvar su vida. Los agentes responsables de la investigación han amarrado el barco a puerto, para revisar que toda la documentación esté en regla, según avanzan las fuentes consultadas.