Nuria Rodríguez, presidenta de Salvamento y Socorrismo: "La prevención y la seguridad son el factor más importante en salvamento"

Artículos
Nuria Rodríguez es presidenta de Salvamento y Socorrismo desde 2004
Nuria Rodríguez es presidenta de Salvamento y Socorrismo desde 2004

Carlos Alberto Sánchez

Gabinete de comunicación de la Fundación Juan Tábara

Pocos deportes tienen una relación tan directa con la seguridad como el salvamento y socorrismo. En este caso, competir y prevenir forman parte de la misma cultura y de una manera de entender el mar, el riesgo y la responsabilidad. En esta nueva entrega de la serie de entrevistas con presidentes de federaciones gallegas, la presidenta de la Federación Galega de Salvamento e Socorrismo, Nuria Rodríguez, analiza los avances en formación y prevención, pero también las carencias de la costa gallega. La seguridad continúa dependiendo, en gran medida, de la concienciación y del respeto mútuo.

-¿Cómo se entiende y cómo se trabaja la seguridad dentro de la práctica de su deporte?

La prevención es el factor más importante en salvamento. Nuestros chicos desde pequeños tienen claro que la seguridad es una premisa fundamental. Hay que darse cuenta de que los practicantes de este deporte, desde pequeños, aprenden a remolcar un maniquí, a relacionarlo con las vidas humanas, ya que es probable que un alto porcentaje se convierta en socorrista.

-¿Qué ha cambiado en los últimos años en la forma de planificar entrenamientos y competiciones para reducir riesgos en materia de seguridad?

En los últimos años han mejorado todos los procesos en el apartado de entrenamiento y competición. Han aumentado considerablemente el número de deportistas que practican este deporte con los riesgos que lleva esta subida de licencias federativas. Hay un mayor control del entrenamiento y de la competición, así como mayor formación de los técnicos de este deporte.

Para reducir estos riesgos se plantea, en espacios acuáticos naturales, el conocimiento de la zona donde realizan el entrenamiento, los riesgos naturales de las mismas, hay las alertas meteorológicas desde la Xunta de Galicia y el entrenador comprueba oleaje, temperatura y riesgos que puede tener el lugar de entrenamiento.

En cuanto al material, mejora constantemente y los deportistas tienen un mayor control del mismo. Hay que valorar que nuestras pruebas en el agua se realizan con material (excepto una) y éste es específico de nuestro deporte y profesión: brazo de rescate o flopy, tabla, ski de salvamento y aletas principalmente. Antes de proceder al entrenamiento, el deportista comprueba que el material está adaptado a sus capacidades y que está en óptimas condiciones para poder competir o entrenar. Otra cosa a tener en cuenta es que nuestros entrenadores y cuerpos técnicos cada día tienen más formación y ello lleva a una buena planificación del entrenamiento progesivo en función de la edad, capacidades y nivel del deportista, para evitar lesiones y sobrecargas.

-¿Cómo se forma en seguridad a deportistas, técnicos y jueces?

Nuestro deporte, como ya he indicado antes, es especial, porque nace como consecuencia de la necesidad de entrenamiento de los socorristas de las playas, por eso está encaminado a salvar vidas. Nuestros técnicos en su inmensa mayoría son o han sido socorristas, lo llevan de vocación y se lo transmiten en todo momento a los niños que, desde pequeños, hacen este deporte. Ellos conocen los primeros auxilios, el rescate acuático y, sobre todo, el valor de la seguridad y de la prevención. Los jueces, a través de formaciones previas, conocen qué medidas de seguridad tenemos en competición y en dónde hacer hincapié en caso de que el jefe de seguridad de la misma no esté cerca.

-¿Qué riesgos propios de su disciplina considera que aún están infravalorados o poco explicados al gran público?

Nosotros como Federación de Salvamento consideramos que la prevención es una parte fundamental de nuestro deporte. De todas formas, el público muchas veces no controla los riesgos y podemos tener los siguientes:

  • Acercamiento a los deportistas o área deportiva.
  • Problemas con el material, produciendose impactos con el mismo.
  • Condiciones del mar y de las mareas.
  • Exposición a la radiación solar durante periodos de tiempo largos.
  • Desconocimiento de señales y normas.
  • Exceso de confianza en las condiciones metereológicas.
  • Desconocimiento de la zona de competición.

-En la convivencia de deportistas, bañistas, embarcaciones de ocio o actividad profesional, ¿hay suficiente entendimiento y respeto mutuos?

La convivencia entre estos grupos ha mejorado notablemente durante los últimos años. Ha habido un entendimiento gracias a ordenanzas municipales y otras normas, que han ayudado a respetarse entre todos para disfrutar del espacio acuático. Pero el problema fundamental radica en los momentos de gran afluencia de usuarios y deportistas. En ese momento es cuando se producen los principales problemas. Muchas veces los bañistas no conocen las normas o espacios acotados para los deportistas y las competiciones y ahí ocurren los conflictos. Debería haber una gran organización y respeto por todas las partes y hacer que esta convivencia sea lo mejor posible para todos. 

-¿Hay una estrategia común y coordinada a nivel gallego para fomentar zonas de nado seguro?

En Galicia no hay una estrategia unificada para el fomento de las zonas de nado seguro. Están en función de los ayuntamientos y, pese a que hay muchos que han mejorado en la estructura, en otros tenemos mucho que evolucionar. Deberíamos empezar por un respeto y educación para cumplir las normas y realizar balizamientos adecuados para el nado seguro y la promoción y divulgación de los mismos. 

-Desde su experiencia, ¿cuáles son las carencias más graves en la identificación y señalización de áreas de baño seguras en la costa gallega?

Lo más importante en la señalización es que la población conozca esas señales y las respete. Unificar las formas de identificación y poner señales que sean visibles, claras y conocidas por la población. No solo se debe hacer en la época estival o en playas con servicio de salvamento, sino en todas las playas en las que disfruten los bañistas. Estas señales deberían comprender las mareas, corrientes, oleaje... Y mucho más teniendo en cuenta que a día de hoy hay aplicaciones móviles que informan de estos cambios que se producen en la costa.

¿Qué cambios normativos considera urgentes e inaplazables para convertir la costa gallega en un espacio más seguro, especialmente en temporada alta?

Quizás debería haber una normativa autonómica del uso del espacio acuático y no ordenanzas municipales diferentes en nuestras playas, pues provocan desconocimiento y confusión y dificultan el trabajo de los socorristas y la prevención (en la que tanto incidimos).

Además de reforzar la normativa en el uso de vehículos acuáticos con o sin motor, hay que obligar a los deportistas a usar materiales que ayuden a la visión (tipo boya) y aparatos tecnológicos que ayuden a comprobar la ubicación de los mismos.

-¿Qué consecuencias tiene para un practicante de su deporte que una zona esté mal balizada o directamente sin balizar?

Tanto para nuestro deporte, como para el resto de deportes acuáticos, el balizamiento es importante para la prevención de accidentes, ya que una zona poco balizada puede conllevar riesgos. Aunque ello es de por sí un problema porque en las playas gallegas es difícil el balizamiento por cuestiones de oleajes y mareas.

La forma más fácil sería señalizar dónde se practica el deporte y siempre respetar esas señales, así no coincidirán los bañistas, los deportistas y las embarcaciones y se mejorará la seguridad deseada. Otra consecuencia importante es la inseguridad jurídica y organizativa. Sin espacios claramente regulados, pueden surgir conflictos entre usuarios de la playa, clubs deportivos, socorristas y actividades náuticas. La señalización es muy importante.

-¿Hay medios suficientes para vigilar el cumplimiento de las normas?

Pensando en todo el año, no podemos afirmar que hay medios suficientes, ya que los socorristas comienzan en junio o julio y finalizan en agosto o septiembre en nuestras playas, por lo que no son suficientes. Además debemos considerar la falta de autoridad y muchas veces de medios de los que dispone el sector. Aunque hay un trabajo de Salvamento marítimo, de policías locales y otras entidades, los medios son escasos, ya que tenemos mucha costa para tenerla vigilada de manera anual. La coordinación entre estos profesionales es fundamental para la mejora de esta prevención.

-¿Cree que existe la voluntad política necesaria para penalizar con contundencia conductas peligrosas, aunque sean impopulares?

En algunos sectores si que existe esa voluntad y se proponen ordenanzas que les da más autoridad al socorrista en coordinación con la policía local. En ciertos momentos, se ha intentado una campaña de concienciación importante para evitar los accidentes y, sobre todo, la divulgación de las normas de convivencia, pero aun falta camino por recorrer. La divulgación, la formación y la concienciación son fundamentales para reducir los peligros, pero a veces hay que castigar o multar para que los usuarios aprendan a comportarse y usar el espacio acuático de manera prudente.

Esta página web únicamente utiliza cookies propias con finalidades técnicas. No se llevan a cabo recopilaciones o tratamientos de datos personales mediante cookies que requieran su consentimiento. Conozca más sobre las cookies que usamos en nuestra Política de cookies.