Multas de hasta 3.000 euros en Málaga por no cumplir con esta ordenanza en sus playas

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Las playa de la costa de Málaga se llenan de personas Europa Press
Las playa de la costa de Málaga se llenan de personas Europa Press

La temporada de baño en Málaga capital ya tiene fecha: del 15 de junio al 15 de septiembre. Son casi cuatro meses en los que sus 14 kilómetros de costa se llenan de veraneantes y vecinos. Pero no todo vale en la arena o en el agua. Quienes sueñen con echar la caña desde la orilla deberán consultar antes el reloj. Y es que la ordenanza municipal es muy clara al respecto: hay horas prohibidas y multas que duelen.

Durante los meses de verano, la pesca, tanto desde la playa como la submarina, no está permitida en las zonas de baño. El margen horario que hay que respetar va desde las 10:00 hasta las 21:00 horas. Fuera de ese tramo, el pescador puede actuar sin miedo a ser sancionado. Pero ojo, porque hay excepciones marcadas en rojo en el calendario. «En noches como San Juan, la víspera del Pregón de la Feria o el día de la Virgen del Carmen, la prohibición se extiende las 24 horas», confirman desde al Ayuntamiento.

Incumplir esta norma no es una falta leve, sino grave. Así lo recoge la propia ordenanza de usos de las playas malagueñas. Las multas parten de los 300 euros y pueden escalar hasta los 3.000. ¿Qué criterios se usan para fijar la cuantía? La reincidencia, el grado de molestia a otros bañistas, el daño al entorno marino y la intencionalidad del infractor. Dicho de otro modo: si usted ya fue multado antes o si causa un escándalo mientras pesca, prepárese para una sanción cercana al límite superior.

Fuera de las zonas balizadas para el baño, la pesca está libre de restricciones horarias. Allí no rigen las normas de la temporada estival. El problema, claro, es que en Málaga capital la mayoría de los kilómetros de costa están habilitados para el baño. Así que la opción segura para los pescadores suele ser alejarse de las aguas masificadas. El propio texto de la ordenanza lo expresa con claridad: en zonas no consideradas de baño se puede pescar «sin limitación temporal ni horaria». No se trata de una ocurrencia municipal, sino de sentido común. Imagínese a un niño chapoteando cerca de un sedal o a una embarcación de pesca submarina cruzando entre bañistas. El riesgo es evidente. Por eso la concejalía de Playas insiste en la necesidad de compatibilizar todos los usos del litoral. Además, durante la temporada alta, los socorristas y la Policía Local refuerzan la vigilancia. Y no solo por la pesca: también por el ruido, las palas en zonas abarrotadas o el paso de motos de agua a distancia prohibida.

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