Juan Carlos Brión, presidente de la FEGAN: “Hace falta vigilancia y ser mucho más estrictos con el cumplimiento de las normas”

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Juan Carlos Brión, presidente de la Federación gallega de natación
Juan Carlos Brión, presidente de la Federación gallega de natación

Alfonso Hermida

Gabinete de comunicación de la Fundación Juan Tábara

El nado en Aguas Abiertas mezcla libertad, esfuerzo y una conexión directa con el mar que cada vez atrae a más deportistas. Pero esa sensación también implica tener en cuenta algunos factores que muchas veces pasan desapercibidos para quien observa desde la orilla: temperatura del agua, corrientes, orientación y, sobre todo, la convivencia con embarcaciones.

Con Juan Carlos Brión, presidente de la Federación gallega de natación, iniciamos una serie de conversaciones sobre los protocolos de seguridad en la práctica federada. Más allá de las normas, la clave sigue estando en algo tan básico como el respeto entre quienes comparten la afición por el mar.

-¿Cómo se entiende y cómo se trabaja la seguridad dentro de la práctica de su deporte?

Nadar en Aguas Abiertas es una experiencia liberadora que los entrenadores y deportistas practican cuándo se acerca la temporada de campeonatos en AA y siempre se realiza en zonas muy seguras, como pueden ser embalses, pantanos, ríos o mar y siempre acompañados de una embarcación, casi siempre tipo canoa, piragua o incluso pádel surf. 

-¿Qué ha cambiado en los últimos años en la forma de planificar entrenamientos y competiciones para reducir riesgos en materia de seguridad?

En nuestro caso, nuestros entrenadores planifican los entrenamientos en un lugar seguro, como es el Centro de Piraguismo David Cal en Verducido, cuando se acercan las fechas de Campeonatos Nacionales de Aguas Abiertas. Sólo los especialistas en estas distancias participan en estas sesiones.

En cuanto a las competiciones que a la Federación le competen, además de pedir los permisos a las distintas instituciones, según el entorno solicitado, en primer lugar diseñamos el circuito con las distancias programadas para las diferentes categorías con sus respectivas balizas o boyas. En la seguridad de la prueba siempre trabaja una dotación de Protección Civil con sus neumáticas, socorristas en motos de agua o embarcación a motor y ambulancia. Además todas las personas participantes van provistas de unos chips que nos aseguran el número de participantes que salen para verificar tanto su llegada como el tiempo realizado.

-¿Cómo se forma en seguridad a deportistas, técnicos y jueces? 

La seguridad en Aguas Abiertas no es sólo tener una lancha cerca, es una mentalidad que combina preparación técnica, conocimiento del medio y capacidad de respuesta ante lo imprevisible. Para el nadador, la seguridad empieza antes de entrar al agua. Su formación se centra en la prevención y lectura del entorno, orientación, señalización, protocolos y conocimiento del medio (corrientes, oleaje, mareas, temperatura etc… ). Todo esto se trabaja con los técnicos.

Los técnicos son los responsables de evaluar las condiciones en las que se va realizar la prueba o evento. Consiste en evaluar riesgos, conocimiento de corrientes, oleaje etc… además de conocimiento en primeros auxilios. Todo esto son asignaturas del curso de entrenadores y su posterior formación específica en Aguas Abiertas.

Los jueces son la máxima autoridad y su formación es normativa y logística: protocolos de cancelación, coordinación de medios, comunicación crítica y revisión del briefing.

-¿Qué riesgos propios de su disciplina considera que aún están infravalorados o poco explicados al gran público? 

Es evidente que esta disciplina tiene sus riesgos, como todos los deportes, pero en especial las Aguas Abiertas por estar en un medio no habitual, donde hay que tener en cuenta variables como la temperatura del agua, oleaje, orientación, mareas, corrientes, visibilidad, etc. Por otro lado, ante cualquier imprevisto, el tiempo de reacción es mínimo y somos muy vulnerables ante objetos que se desplazan a mayor velocidad que el nadador. Por eso la insistencia de la responsabilidad y respeto hacia este colectivo y disciplina.

-En la convivencia de deportistas, bañistas, embarcaciones de ocio o actividad profesional, ¿hay suficiente entendimiento y respeto mutuos? 

Esta pregunta para mí es fundamental y hay dos elementos clave: la responsabilidad y el respeto. Los deportistas y bañistas deberíamos usar lugares seguros, bien delimitados para las embarcaciones a motor y, en el caso de las personas nadadoras, usar siempre boya de entrenamiento, nadar lo más próximo a la costa y siempre en paralelo, sin invadir la zona delimitada.

En cuanto a las embarcaciones a motor o incluso motos de agua tienen que ser responsables, tener respeto por bañistas y nunca entrar en la zona protegida para éstos. Me parece una temeridad e irresponsabilidad invadir la zona delimitada y ahí deberían las administraciones tener más vigilancia y ser mucho más estrictos para cumplir las normas. No sólo llega con delimitar la zona de baño sino que tienen que hacer cumplir la norma para no lamentar sucesos cómo el ocurrido con el compañero Juan Tábara.

-¿Hay una estrategia común y coordinada a nivel gallego para fomentar zonas de nado seguro? 

Lo único que tenemos en Galicia ahora mismo es la delimitación en las playas de más concurrencia y sólo en verano. Sería una buena iniciativa que los concellos dedicaran una zona restringida y segura durante gran parte del año para la práctica de las aguas abiertas.

-Desde su experiencia, ¿cuáles son las carencias más graves en la identificación y señalización de áreas de baño seguras en la costa gallega? 

Las carencias más graves identificadas por expertos en salvamento y socorrismo son:

La falta de uniformidad en la señalización: no existe un estándar único y obligatorio para todos los concellos gallegos. Mientras unos usan banderas y paneles, otros mantienen cartelería obsoleta o insuficiente.

Carencia visual: falta de señalización específica para corrientes, resaca, que son la principal causa de ahogamientos, así como zonas seguras de baño con advertencia a embarcaciones a motor, especificando la zona delimitada.

-¿Qué cambios normativos considera urgentes e inaplazables para convertir la costa gallega en un espacio más seguro, especialmente en temporada alta? 

En Galicia hay un marco normativo para garantizar la seguridad, especialmente en temporada alta que abarca del 1 de junio hasta el 30 de septiembre, que se basa fundamentalmente en el arenal. En sólo un punto se especifíca la delimitación estricta de canales para embarcaciones, zonas de surf y áreas exclusivas de bañistas, pero tendría que ser mucho más severa y vigilante con las embarcaciones a motor cuando invaden el espacio reservado al baño.

-¿Qué consecuencias tiene para un practicante de su deporte que una zona esté mal balizada o directamente sin balizar? 

Las consecuencias son múltiples y diferenciadas:

  1. La más grave es el riesgo de accidente con embarcaciones. Un nadador es invisible para un patrón de lancha o moto de agua a gran velocidad y sin balizar. Las embarcaciones no tienen obligación de mantenerse alejadas (generalmente, 200 metros en playas y 50 metros en costa) y el riesgo de atropello o cortes con hélice aumenta exponencialmente.
  2. También nos podemos encontrar con la desorientación del deportista o la fatiga y el balizamiento nos ayuda cómo referencia visual constante.
  3. La pérdida de la línea de costa sobre todo con oleaje o niebla (siempre hay que ser prudente y responsable y si las condiciones meteorológicas no lo permiten, mejor no salir a nadar).
  4. Las  distancia son también una referencia para el nadador. Normalmente, las boyas están colocadas a una distancia homogénea y así podemos dosificar el esfuerzo de cada practicante según sus capacidades físicas.

-¿Hay medios suficientes para vigilar el cumplimiento de las normas? 

Las administraciones ni vigilan ni hacen que se cumpla la norma y en muchos casos son los propios socorristas los que avisan a los infractores, los cuáles en muchas ocasiones no los consideran competentes para advertirles.

-¿Cree que existe la voluntad política necesaria para penalizar con contundencia conductas peligrosas, aunque sean impopulares? 

Lo siento por no ser políticamente correcto, pero en estos momentos no veo voluntad alguna, si hubiera voluntad se pondría vigilancia y se harían cumplir las normas. No interesa o se muestra muy poca voluntad.

-¿Dispone su federación de un canal ágil para que los deportistas o los clubs denuncien infracciones?

Nosotros tenemos un correo electrónico donde se nos pueden hacer llegar denuncias o sugerencias: secretaria@fegan.orgcomunicación@fegan.org.

Para concluir, me gustaría enviar un mensaje de cariño a la familia y amigos de Juan Tábara en nombre de la FEGAN y en el mio propio y felicitar a la Fundación por el trabajo que estáis realizando para mejorar la seguridad en el agua.

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