Dos pescadores submarinos, gravemente heridos al ser arrollados por barcos que no respetaron la distancia legal de seguridad

Artículos
Dos pescadores submarinos, gravemente heridos al ser arrollados por barcos que no respetaron la distancia legal de seguridad
Dos pescadores submarinos, gravemente heridos al ser arrollados por barcos que no respetaron la distancia legal de seguridad

Fuente: Club de Caza

Apesar de que la legislación resulta categórica, los accidentes en los que se ven implicados los pescadores submarinos se multiplican cuando llega la temporada en la que los barcos salen de los puertos deportivos. La boya de alta visibilidad coronada por una bandera Alfa del Código Internacional de Señales exige una distancia mínima de 50 metros a todas las embarcaciones. Así lo dicta la legislación marítima estatal publicada en el Real Decreto 550/2020, que regula las condiciones de seguridad para las actividades de buceo, estableciendo la obligatoriedad de que el buceador marque su posición con una boya y que las embarcaciones den resguardo a los buceadores. Por su parte, el pescador no debe alejarse más de 25 metros de su boya.

Multas de hasta 600.001 euros

Las multas impuestas a los que no respeten esa distancia dependen de la gravedad del riesgo que originen. Se tramitan a través de la Marina Mercante o las normativas de Pesca Marítima. Las más cuantiosas alcanzan los 600.001 euros en caso de considerarse como negligencias extremas que terminen provocando accidentes graves, lesiones de consideración o el fallecimiento de la persona que se encuentra en el agua.

El primero de estos sucesos lo comunicaba de manera oficial el Club de actividades subacuáticas Cavalldemar. Así lo cuentan:

«Desde el Club CAVALLDEMAR queremos informar de que el pasado 7 de junio de 2026 uno de nuestros socios resultó gravemente herido tras ser arrollado por una embarcación mientras participaba en un campeonato oficial de pesca submarina. En el momento del accidente, el deportista se encontraba realizando la actividad cumpliendo con las medidas de seguridad establecidas, señalizado mediante boya reglamentaria y contando además con embarcación de apoyo con la bandera Alfa izada.

La celebración de la competición permitió una rápida activación de los protocolos de emergencia, facilitando la intervención inmediata de los equipos de rescate y la coordinación de los medios de evacuación. Tras el incidente, el deportista fue evacuado en helicóptero a un centro hospitalario, donde permanece ingresado fuera de peligro. Como consecuencia del accidente, presenta fractura de escápula, fracturas en todas las costillas del costado izquierdo, además de un corte en un brazo y otro en la cabeza.

Desde el club queremos transmitir nuestro apoyo y nuestros mejores deseos para una pronta y completa recuperación, tanto a él como a sus familiares y allegados. Este suceso pone de manifiesto una realidad que quienes practicamos actividades en el mar conocemos bien: incluso cumpliendo la normativa vigente y adoptando todas las medidas de seguridad recomendadas, el riesgo derivado del tránsito de embarcaciones sigue estando presente.

Con la llegada de los meses de verano y el aumento de la actividad náutica, hacemos un llamamiento a todos los usuarios del mar para que extremen la precaución, mantengan una vigilancia constante y respeten escrupulosamente las distancias de seguridad respecto a boyas de señalización, pescadores submarinos, buceadores y cualquier otra actividad desarrollada en el agua.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al club organizador SKAPHOS SUB por la rápida activación de los protocolos de emergencia y la coordinación inicial de la asistencia. Asimismo, agradecemos a la Federación Catalana de Activitats Subaquàtiques (FECDAS) su apoyo y colaboración durante la gestión del incidente. Nuestro reconocimiento se extiende igualmente a los servicios de emergencia, a la tripulación del helicóptero medicalizado, a los equipos de rescate y a todas las personas que participaron en la atención y evacuación del deportista. Su profesionalidad, rapidez y coordinación fueron determinantes para garantizar la mejor asistencia posible desde el primer momento.

La seguridad en el mar es una responsabilidad compartida. La prudencia, el respeto y la atención de todos son fundamentales para evitar que sucesos como este vuelvan a repetirse».

Amputación de una pierna tras ser arrollado por un barco

El segundo incidente sucedió el domingo en el puerto deportivo de Radazul, en Tenerife, sobre las 19 horas. Un pescador submarino de 30 años resultó herido e ingresó en el hospital en estado crítico tras ser alcanzado por una embarcación que no paró tras arrollarlo porque, supuestamente, el ocupante no se percató de nada. A pesar de que presentaba una herida abierta en una de sus piernas, logró nadar hasta el espigón, donde recibió la rápida intervención de varios bañistas y de un joven en moto de agua, que lo trasladó hasta tierra firme.

Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Servicio de Urgencias Canario (SUC), así como miembros de las fuerzas de seguridad y personal de emergencias. Tras ser estabilizado, el herido fue trasladado de urgencia al Hospital Universitario de Canarias (HUC), donde ingresó en estado crítico. Poco después trascendía que el pescador submarino había perdido la pierna afectada, que tuvo que ser amputada por los facultativos. Las autoridades siguen investigando las circunstancias del accidente y buscando al patrón de la embarcación, supuestamente semirrígida, que pasó por encima del herido.

Esta página web únicamente utiliza cookies propias con finalidades técnicas. No se llevan a cabo recopilaciones o tratamientos de datos personales mediante cookies que requieran su consentimiento. Conozca más sobre las cookies que usamos en nuestra Política de cookies.