Fuente: Faro de Vigo
A pesar de todas las advertencias, las campañas de información llevadas a cabo por el Gobierno y los antecedentes que, a modo de accidentes mortales, deberían bastar para disuadir a los más imprudentes, las motos acuáticas siguen generando indignación y preocupación a partes iguales en la ría de Arousa, donde algunos pilotos realizan temerarias maniobras que ponen en peligro sus vidas, la de sus acompañantes e incluso a los bañistas y a los tripulantes de otras embarcaciones.
Es por ello que, un verano más, arrecian las críticas de los usuarios de las playas que ven cómo, desatendiendo todas las recomendaciones y prohibiciones algunas motos se acercan en exceso a las playas, invaden zonas acotadas para el baño y navegan a grandes velocidades muy cerca de otras naves, de la costa e incluso dentro de zonas portuarias.
Eso sin olvidar las carreras que algunos organizan entre las bateas de la ría y el hecho de que puedan verse motos de agua con más ocupantes de los permitidos.
La preocupación parece mayor en aguas de Vilanova y A Illa de Arousa, donde en lo que va de mes ya se han registrado varios incidentes y los pilotos de algunas motos de agua fueron recriminados por los patrones de embarcaciones de recreo y de pesca.
Llegados a este extremo, no está de más recordar la campaña de verano que, en materia de seguridad náutica, promovió el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, en la que bajo el lema «En la moto náutica, sensatez», se incide en la necesidad de reforzar la seguridad de sus usuarios y fomentar una convivencia responsable en el mar.
Una campaña que pone el foco no solo en el cumplimiento de las normas, sino también en la actitud de quienes utilizan motos de agua, independientemente de su experiencia, dejando claro que el mar es un espacio de ocio y recreo, pero también un lugar que debe ser compartido y en el que el respeto y la prudencia resultan fundamentales.
Más aún después de que la Dirección General de la Marina Mercante constatara que el año pasado el número de emergencias atendidas por Salvamento Marítimo relacionadas con motos náuticas aumentó más de un 11% respecto a 2024. Y que una de cada cuatro inspecciones realizadas a motos de agua terminó con algún tipo de sanción.
En relación con esto, procede reiterar que la Capitanía Marítima con más porcentaje de denuncias y expedientes sancionadores graves fue la de Vilagarcía, donde un 35,3% del total de denuncias registradas en 2025 tenían como objeto una moto de agua (33 denuncias) y el 36,26% de los expedientes sancionadores graves, también (33).
Para evitar esas sanciones y, lo más importante, para salvar vidas, los pilotos de las motos de agua que últimamente se dejan ver en la dársena de Vilanova, la playa de O Terrón, el entorno de Areoso y otros puntos de la ría, deben tener muy presente que es imprescindible «acelerar con suavidad hasta controlar la moto» y usar siempre chaleco salvavidas homologado.
Como también que «la mejor posición con mar en calma en la moto de agua es sentado» y que «nunca debe superarse el número máximo de ocupantes para el que está diseñada la moto», además de estar prohibido navegar a menos de 200 metros de las zonas de baño y de ser obligatorio mantener la distancia de seguridad con otras embarcaciones, nadadores y buceadores, es decir, 50 metros.
También está prohibida la navegación nocturna o con malas condiciones de visibilidad, siendo necesario llevar el teléfono en una bolsa estanca para poder avisar ante posibles emergencias.
Así lo advierten desde Capitanía, donde vuelven a dejar muy claro que hay que navegar perpendicularmente a la costa y a no más de 3 nudos, siendo necesario utilizar los canales de lanzamiento balizados, si es que los hay, y evitar zonas de buques fondeados.
«Nunca navegues en recintos portuarios, salvo en puertos deportivos», apostillan en Salvamento Marítimo y el Gobierno central cuando apelan a la convivencia en el mar a partir del respeto, la educación y la responsabilidad individual. «La experiencia del usuario no debe llevar a relajar las precauciones ni a ignorar las reglas básicas de seguridad», subraya la campaña «En la moto náutica, sensatez».