Evitar que los nadadores sean arrollados por motos de agua mientras realizan ejercicio o impedir que opten por zonas de la playa en la que sean frecuentes las corrientes. Estos son algunos de los objetivos de los canales de nado que el Ayuntamiento de Cartagena quiere poner en marcha en la playa de Levante de Cabo en Palos y en la de San Ginés en La Azohía. Se trata de los primeros que se crearán en el municipio.
La Demarcación de Costas, encabezada por Daniel Caballero Quirantes, ha sacado esta semana a información pública la solicitud de autorización de ocupación del dominio público marítimo-terrestre pedida por el Consistorio para su creación. En principio la propuesta municipal sería para cuatro años de 2026 a 2029, con la previsión de que este verano ya estén funcionando.
La instalación de canales de nado delimitados en las playas de Cartagena responde a una necesidad de seguridad, ordenación del litoral y fomento de la práctica deportiva segura debido al incremento de la afluencia de usuarios que practican natación en aguas abiertas, lo que ha generado una creciente demanda de espacios delimitados específicamente para esta actividad, que ofrezcan garantías de seguridad y eviten conflictos de usos con embarcaciones o motos náuticas.
Esta zona tendrá unas normas de uso tales como su uso exclusivo para nadadores y restringido exclusivamente a la práctica de natación en aguas abiertas, la prohibición de acceso a embarcaciones, tablas y motos acuáticas, no usar el canal en condiciones meteorológicas adversas como oleaje y tormentas y respetar el balizamiento.
Asimismo, tampoco se podrá manipular o mover las boyas de señalización del canal ni dejar residuos como plásticos y envases en el mar o la playa, así como norma fundamental respetar el entorno marino.
Litoral es el encargado de organizar y controlar los trabajos que conllevan su puesta en marcha. El concejal de esta área, Gonzalo López Pretel, explicó a preguntas de esta redacción que la ubicación donde se instalarán los canales se ha decidido en base a que están calificadas como playas deportivas. Apuntó que su localización está elegida para que estén dispersas por el municipio, una al este y otra al oeste. También «se buscaron otros emplazamientos como enfrente del hotel Entremares y la playa de las Amoladeras, pero las corrientes que hay allí impiden que se ponga bien un canal de nado».